Argentina/Opinión

El caso Teo Gutiérrez. Cuando el vestuario se rompe


Teófilo Gutiérrez en la portada de una de las ediciones de la revista El Gráfico durante 2011.

Teófilo Gutiérrez en la portada de una de las ediciones de la revista El Gráfico durante 2011.

El secreto de los grandes equipos es tener un vestuario fuerte. ¿Cómo se construye un vestuario fuerte? Cuando cada jugador aparta de sí mismo su costado ególatra para priorizar la armonía grupal. Eso no significa que cada uno trate de hacerse amigo de sus compañeros a diario. Lo importante es que cada jugador profese el respeto a los demás, cuide la intimidad del grupo y proteja el interés común. No hay magia, sino verdades de perogrullo en lo que se explica. Somos testigos de este prospecto cuando indagamos en las razones de cualquier equipo campeón. El vestuario fuerte suele ser el denominador común.

Una de las razones que han conspirado para que se redujeran las chances de que Racing Club de Avellaneda ganara el Torneo Apertura radica en la ausencia de un vestuario fuerte. El delantero colombiano Teo Gutiérrez le faltó el respeto a sus compañeros después del partido contra Boca Juniors. Ya lo había hecho también en la semana previa al clásico, cuando sumó muchas menos horas de entrenamiento que éstos tras no regresar rápido de su estadía con la selección colombiana por la fase de clasificación para el Mundial de Brasil 2014.

Teo Gutiérrez había sido incluso criticado en su país por unas declaraciones inconvenientes durante la Copa América en las que censuraba la forma de organizar al equipo en la cancha que tenía Hernán ‘Bolillo’ Gómez. Teo suma desatinos y el resultado apunta a ser su pronta salida del Racing Club de Avellaneda. Cuando Gutiérrez habla, sube el pan y se rompe el vestuario. Y cuando se rompe un vestuario, se disipa la armonía y el concepto de la fortaleza grupal se transforma en una quimera.

No escribo estas líneas inducido por el trato sobrador que recibí de Teo Gutiérrez durante una de las emisiones del programa de radio que produje hace unos meses, cuando cortó una comunicación telefónica mientras estaba al aire siendo entrevistado, y dos minutos después se negó de mala manera a entrar en antena para proseguir el diálogo que hasta ahí había sido de apenas un minuto y pocos segundos. La persona Teófilo Gutiérrez había dejado en ese momento, constancia de atesorar una alta graduación de vanidad. Estas líneas refieren al hecho puntual protagonizado por Teófilo Gutiérrez el pasado fin de semana, que no se condice con sus orígenes. Con el sufrimiento que vivió de niño. Con los manidos códigos de fútbol y de vida que habitualmente maman los jugadores durante su formación y en su núcleo familiar.

Cabe preguntarse -por el runrún permanente que hay desde hace meses sobre un supuesto traspaso al fútbol europeo- si Teófilo Gutiérrez no buscó generar esta polémica de forma consciente para forzar su marcha, como suele hacerlo Carlos Tevez desde hace años cada vez que trata de cambiar de aires. Sólo él lo sabe. Lo que quizá no sepa es que sus últimas salidas de tono no serán un buen antecedente para él. La indisciplina cierra puertas. ¿Continuarán el Espanyol, la Fiorentina y el Napoli tan interesados en él?

El mundo del fútbol busca héroes dentro de la cancha. La provocación y el vedetismo individual dejan de vender cuando la pelota se pone en juego.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s